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martes, 26 de julio de 2011

Octavo Capítulo: Mis notas

Bueno, ya estoy mejor, hoy he ido al instituto. Al ir me he dado cuenta de que Andrés me perseguía por el Metro, bueno, no me perseguía porque íbamos al mismo lugar, pero igualmente iba detrás de mí y cuando le quise hablar ya no estaba.

También me fijé que aún ser invierno Andrés no lleva ningún tipo de abrigo y va con gafas de sol. ¿Se cree que estamos en verano? ¡Va en manga corta! ¡Con el frío que hace! Este chico debe de ser de acero. Si hoy me llama le preguntaré qué se le pasa por la cabeza.

En cuanto a mis amigas no les tengo en cuenta que no me creyeran. Prefiero no estar enfadada con ellas. Y bueno tengo muchas ganas de quedar con ellas este viernes, es el cumpleaños de Sara, le tengo un regalo preparado, sé que le gustará.

Después de hacer mis tareas Andrés me llamó, y le pregunté sobre las gafas, ¡me dijo que es fotosensible! ¡Nunca había conocido a nadie que tuviera esa enfermedad en los ojos! Bien podría mentirme y llevarlas sólo para parecer guay, pero no lo creo, no sé por qué pero me creo todo lo que me dice, ¿demasiada confianza quizás? No sé si esto es demasiado bueno.

Y lo del abrigo también se lo pregunté, me dijo que el frío es psicológico, como es normal yo le respondí que por muy psicológico que fuera una persona se constipa igualmente, le dije que se abrigara.

Me preocupo mucho por él, y últimamente estoy descuidando un poco mis estudios, hoy me dieron el resultado del examen de Economía que hice hace un mes, saqué un ocho, pero no creo que con la dedicación que estoy dándole ahora pueda seguir sacando estas notas. Por eso mismo no quería tener novio hasta que cogiera bien los hábitos de estudio que yo quería para poder entrar bien a la universidad. El Bachiller es muy importante...

Mañana os contaré algo más, a ver que tal me van los demás exámenes...

lunes, 25 de julio de 2011

Perdón

Hola amigos y seguidores.

Siento mucho lo que voy a deciros. El caso es que a partir de ahora sólo puedo publicar de Martes a Viernes. Los Sábados, Domingos y Lunes no puedo conectarme para publicar un nuevo capítulo.

Muchas gracias y disculpad las molestias

viernes, 22 de julio de 2011

Séptimo Capítulo: Dolores

Hoy me enteré, mediante Sara que Andrés, el año pasado se cayó de un segundo piso y estuvo tres meses en el hospital, y que fue por ese motivo que este año estaba repitiendo.

Me lo dijo Sara porque yo no había ido, estaba enferma, pero ella habló con él durante el recreo. ¿Por qué con ella si hablaba? A ella sí que se le acerca pero a mí no...

Sara también me dijo que le preguntó el por qué de sus huidas, se ve que le dijo que le daba vergüenza. Es decir, que conmigo pasa vergüenza pero con los demás no, pero sí que es capaz de llamarme y hablar conmigo por telefono. No tiene mucho sentido pero lo dejaremos así.

Como estuve enferma no puedo decir mucho más, lo único es que Sara, Sandra y Cristina me vieron conectadas al Messenger y no se creyeron que tenía gastroenteritis. Me enfadé mucho con ellas, porque era la verdad, pero no pude hacer nada más para convencerlas, incluso les llegué a decir si querían que les llevara la receta del médico para que se lo creyeran, pero ni así. Ellas insistían en que cuando ellas tuvieron gastroenteritis estaban muy débiles y no podían ni salir de la cama. Como es lógico yo les respondí que en su caso a lo mejor sí, ya que ellas son muy delgaditas, pero yo al ser más robusta quizá lo aguantaba mejor. Pero ni con esas.

El resto del día lo pasé tranquila en casa, Andrés no me llamó, se ve que mis amigas le dijeron que estaba enferma y supongo que por eso no me quiso molestar.

jueves, 21 de julio de 2011

Sexto Capítulo: ¿Qué es?

Hoy no ha pasado nada interesante en el instituto, nada más allá de que Andrés sigue huyendo y yo sigo sin saber qué hacer.

Bueno lo único que me ha llamado la atención es que en el parque que hay junto al instituto, como siempre pasamos allí los recreos desde que no nos dejan quedarnos en clase, he visto de lejos a Andrés, y me reí mucho cuando lo vi subido a los columpios de los niños pequeños jugando como tal. Estoy segura de que me vio, pero no dijo nada, quizá lo hizo para atraer mi atención.

Después, en casa, me llamó. Me habló de que tenía un hermano y que sus padres están separados. Me preguntó dónde vivía, yo le conté que en otro barrio diferente al del instituto, pero le pregunté por el suyo y no me quiso contestar. Me dijo que ni sus amigos sabían dónde vive, y que se ha cambiado muchas veces de casa, después de que alguien averiguase dónde vivía, no le creí del todo.

No sé por qué, pero no soy tan tímida con él, tengo confianza a pesar de que no le conozco demasiado. Siempre pensé que si encontraba a un chico con el que tuviera tanta confianza como para poder hacer cualquier cosa con él o pudiera contarle cualquier cosa sin temer que me juzgara sería mi hombre ideal. De momento no lo sé, aunque lo parezca es muy pronto para decirlo.

También me hizo una broma, me dijo que me estaba viendo e intentó describir cómo y dónde estaba. No acertó. Pero yo le hice la misma broma y sí que acerté. Me llegué a reir un montón cuando me dijo que le había asustado.

También me contó que él en su país estaba en un internado religioso, y que allí le instruían a parte junto con muy pocos, pero no me dijo qué ni por qué. Le pregunté si era una secta y me dijo que no, exactamente no era eso, también pregunté, en tono de burla, si era la inquisición, y me contestó que era algo parecido. Me asusté un poco y me dieron ganas de saber más, pero no soltó prenda.

Por último aclaramos lo de nuestros nombres, ya sabíamos los dos que los dos sabíamos nuestro verdadero nombre, así que decidimos dejar de jugar al juego de Ana y Manu, lo que no quita el poder hacer gracias de vez en cuando. Ahora nos llamamos por nuestro nombre, algo que es tan natural es realmente especial con él, él lo hizo especial y particular.

Mañana insistiré un poco más en el tema, no quiero ser pesada, pero me muero de ganas de saber qué es él.

miércoles, 20 de julio de 2011

Quinto Capítulo: Prohibido espiar

Hoy Andrés ha venido con camisa y corbata. Bueno con camisa ya lo había visto, pero no con corbata, me hizo mucha gracia, igualmente ya lo había visto alguna vez trajeado, el día que fuimos al teatro como una salida del instituto.

En realidad es muy atractivo y guapo, sabe vestir, es elegante y educado. Siempre lleva gafas, no sé por qué, si ahora es invierno y no hay ni sol, incluso por la noche las lleva...

Bueno en realidad no le conozco bien, no he hablado mucho con él en persona, aunque me gustaría. Sé que me pondría nerviosa, soy demasiado tímida.

Mis amigas me preguntaron qué pensaba hacer, y también me preguntaron si me gustaba de verdad. Yo les dije que sí que me gustaba, después de muchos rodeos y todo eso, pero que no quería tener novio, así que no sabría qué hacer.
Cuando acabamos la conversación, la cual manteníamos en un banco del parque que hay junto al instituto, nos levantamos y nos fuimos, pero al volver a mirar hacia el lugar en el que estábamos vi que Andrés estaba saliendo de unos matorrales. ¡Había estado escuchando nuestra conversación!

Al volver a clase, le quise parar para preguntarle qué hacía allí. Pero volvió a huir.

Mi madre es propietaria y jefa de una perfumería cerca del instituto, así que normalmente antes de irme a casa paso por allí. Hoy cuando estaba hablando con mi madre y mi tía en la perfumería, vi a Andrés, y me decidí a salir y llamarle. Dije:
- ¡Manu!- pero no me localizaba- ¡Manu!- y me acerqué a él.
- Hola Ana.
- Hola Manu, quería preguntarte si nos estabas espiando hoy en el parque- fui bastante directa.
- No, no estaba espiando, pero sí que escuché algo- dijo.
- ¡Pues escuchar conversaciones ajenas es espiar, no espíes! Y otra cosa.
- ¿Qué?- dijo.
- Cuando hablas conmigo te pones muy cerca de mi, me invades el espacio. ¿Sabes? Mi espacio vital, todos tenemos un espacio vital al que dejamos entrar sólo a gente a la que conocemos bien.
- Ah, vale, no entraré más en tu espacio vital.
- Pero no te lo tomes a mal, eh. No es malo, sólo no te acerques tanto para hablar conmigo. ¿Vale?
- Vale.
- Bueno pues me voy.
- Hasta luego.
- Adiós.

Después de eso mi tia me preguntó si ese era mi novio y yo le dije que no. Mi madre también me preguntó quién era ese chico, yo le respondí que era aquél de quién le había hablado. Ya le había hablado a mi madre de él, se lo comenté porque estaba preocupada por eso de que se empezaran a fijar en mí porque estaba mejor físicamente.

Bueno, finalmente mientras hacía mis deberes y estudiaba me llamó, no hablamos mucho, porque le dije que estaba ocupada con mis tareas, pero hablamos y me preguntó cosas sobre mí, como si tenía hermanos o hermanas, mi color favorito, entre otras tonterías para romper el hielo antes de poder preguntar cosas realmente personales. Hoy no hizo ese tipo de preguntas, pero seguro que otro día las hará.

Bueno mañana os contaré si me las ha hecho o si pasa algo nuevo, tengo que preparar preguntas que hacerle a él también.

martes, 19 de julio de 2011

Cuarto Capítulo: El juego del pilla-pilla

Ya sé cómo lo ha conseguido, en serio, ¿qué clase de amiga de tu número de teléfono sin preguntar?
Pues sí, fue Helena quién se lo dio. Me dio mucha rabia, pero es que encima no es capaz de llamarme. Bueno, la verdad es que a mí me da vergüenza hablar con gente que no conozco, incluso con teléfono. Soy muy tímida.

Bueno, hoy quise acercarme para hablar con Andrés, pero no pude. No pude porque él huía de mí, no lo entiendo. De verdad que huía, y mira que lo seguí. Pero el caso es que por más que lo persiga siempre acaba metiéndose en el lavabo de hombres, un terreno prohibido, y aunque le espere en la puerta a que salga, cosa que me da mucha vergüenza porque hay más gente dentro a parte de él, no sale hasta que no sabe que me he ido.

Bueno, he conseguido hablar con él sólo un poquito. En un cambio de clase, le llamé para que saliera un momento y fue entonces cuando le pregunté cómo había conseguido mi número y me dijo que se lo pidió a Helena, y después le pregunté por qué huía de mí, no me respondió, entró en clase, y llegó su profesor. Tuve que irme.

Curiosamente, cuando me hablaba se ponía muy cerca de mí, se comía mi espacio, me pareció raro e incómodo, no entiendo por qué lo hace. A lo mejor es porque es una costumbre de su país, sí bueno, sé que no es español, aunque no sé de qué país es exactamente, pero es muy raro. Es como una contradicción, primero huye de mí y luego se acerca demasiado para hablar. Muy raro, de verdad.

En serio, cada vez entiendo menos a este chico, y cada vez quiero saber más de él. Ya os contaré mañana si pasa algo.

lunes, 18 de julio de 2011

Tercer Capítulo: ¿Quién es?

Hoy he ido de compras con mis amigas. Habíamos estado ahorrando mucho tiempo para poder gastar nuestro dinero en las rebajas, justo hoy nos encontrábamos todas, menos Helena que no podía ir. También encontramos a unos amigos de Sandra, a los cuales no conocíamos, pero nos juntamos con ellos.

Mientras estábamos comiendo, o buscando un lugar para ello mejor dicho, con todo el ajetreo de bolsas y movimiento de gente y encima tratando de escuchar el lugar al que querían ir a comer, alguien me llamó al móvil.
- ¿Quién es?-dije, pero nadie contestó- ¿Hola? ¿Hay alguien?-seguí sin conseguir una respuesta, y colgó.
Se lo dije a mis amigas y me dijeron que lo dejara, que se habían equivocado.
Al cabo de un rato recibí un mensaje que decía:
Hola Ana, soy Manu, ¿cómo estás?
Era él, me sorprendí mucho, y también, como es evidente, me pregunté cómo era posible que tuviera mi número de teléfono. Le envié un mensaje para preguntárselo, pero me contestó que no me lo diría, que era un secreto.

Después se lo conté a mis amigas y se quedaron sorprendidas, ellas tampoco sabían cómo lo podría haber conseguido. Nos dejamos de preocupar por un rato y seguimos con las compras después de comer. Aunque a mí no se me iba de la cabeza, Andrés está calando hondo en mí.

Mis amigas me preguntaron qué le respondería si me pedía salir. Yo me lo pensé detenidamente. Les expliqué aquello a lo que le daba más importancia, y que él me pudiera llegar a gustar no quería decir que mi escalera de cosas importantes cambiaría.
Yo lo tenía todo planeado desde que acabé cuarto de E.S.O., desde entonces y durante todo el verano estuve planteándome que lo más importante para mí era sacar Bachiller con buena nota para que así, todos mis hábitos de estudio y mis notas se mantuviesen en la universidad. Yo era muy mala para los estudios y este año me había puesto a estudiar muy fuerte para coger el hábito de estudiar cada día y llevarlo como algo normal a la universidad. Tenía planeado que no quería tener novio, al menos, hasta acabar primero de carrera, que por cierto quiero hacer Psicología, y así estar acostumbrada a la universidad y saber como va todo una vez dentro.

Yo no sé que pasaría si al final me enamoro de verdad, pero aunque me guste, yo tengo claro que no quiero tener novio de momento.

Mañana os sigo contando, y a ver si averiguo cómo consiguió mi número de teléfono.

sábado, 16 de julio de 2011

Segundo Capítulo: ¿Ana y Manu?

¡Chicos, no os lo vais a creer! ¡Ya sé como se llama ese chico! Su nombre es Andrés. Lo sé porque he ido personalmente a su clase y he mirado en el listado de alumnos su nombre, había muchas opciones, porque no salen las fotografías, pero Helena me confirmó que ese era su nombre. Lo había olvidado, Helena va a la misma clase que él.

Bueno el caso es que Andrés sigue pasándose por clase, y Sara y yo seguimos llamándole pesado. Hoy me ha preguntado mi nombre, pero pasó algo realmente gracioso:
- ¿Cómo os llamáis?-dijo él.
- ¿Presentate tú antes no?-dije yo.
- Me llamo Manu, ¿y tú?-respondió.
- Ana-dije yo conteniendo a duras penas mi risa.
- ¿Y tú?-dijo refiriéndose a Sara.
Yo la iba a interrumpir diciendo otro nombre, pero no me dio tiempo a pensar otro y decirlo antes de que ella dijera el suyo de verdad.
- Sara-dijo carcajeándose.
- Bueno pues hasta luego Manu-dije yo riéndome.
- ¡Hasta luego!-dijo animado.
Yo ya sabía su nombre, por eso mismo se dio esta situación, como yo sabía que había mentido, decidí hacer lo mismo, pero la verdad es que me lo pasé muy bien.

Más tarde, al salir, lo vi parado, como si buscara a alguien, yo estaba un poco lejos, pero aún así le llame por su nombre falso: "¡Hasta luego Manu!", me respondió igual: "¡Hasta luego Ana!".

A la hora del recreo, de comer y al salir por la tarde le vi de la misma manera, "buscando a alguien", (aunque no sé si buscaba a alguien o me esperaba para reírse un rato con lo de los nombres), en todos esos momentos, hice lo mismo "¡Hasta luego Manu!".

Me parece que me lo voy a pasar muy bien con este jueguecito de Ana y Manu. A ver si la próxima vez le veo en algún otro lugar y le vuelvo a perseguir llamándole Manu.

Al volver a casa, Helena me dijo que le preguntaba mucho sobre mí, y me dijo que él ya sabía mi nombre. En ese momento todas coincidieron en decir que a él le gustaba. Él me seguía el juego. En ese momento no me lo podía creer. No creía que yo pudiera gustarle a algún chico, pero la idea de que esto sucediera justo después de adelgazar me cabreaba bastante y me hacía sentir bastante incómoda.

Mañana sabréis algo más acerca de todo esto, ¿por qué habrá sentido la necesidad de decir otro nombre que no es el suyo?

Primer Capítulo: Presentación

Hola, me llamo Andrea tengo 15 años y acabo de empezar primero de Bachiller en un colegio concertado y desde hoy os contaré mi vida.

Tengo cuatro buenas amigas, son: Sara, Cristina, Sandra y Helena.

Sara es mi mejor amiga desde hace ya cinco años, es muy llamativa y exagerada, está conmigo haciendo primero de Bachiller. Estamos en la rama Social-Humanística, las dos la cogimos pensando que era la más fácil... yo no sé si es realmente así...
Cristina y Sandra están repitiendo cuarto de la E.S.O., Cristina es muy calmada la conocí gracias a Sandra, a la cual conozco desde los cuatro años.
Helena es la última a la que conocí, ella vino el año pasado, es muy reservada y la conozco muy poco, me cae muy bien pero casi nunca habla... siempre me da cosa que no pueda hablar del tema que hablamos, pero cuando le pregunto me dice que no es eso, que ella se limita a escuchar y que es muy observadora. Ella también está en primero de Bachiller como Sara y yo, pero pertenece a otra clase, la de la rama Tecnológica.

Hechas las presentaciones empiezo.

Este verano lo he pasado muy mal, he estado haciendo dieta, una dieta que me ha hecho bajar diez kilos y ahora estoy haciendo la dieta de mantenimiento. Todos me han dicho que se me nota un montón y que estoy mucho más guapa, la verdad es que me gusta que me lo digan, el esfuerzo valió la pena, y la verdad es que fui muy estricta conmigo misma.

Hoy en clase mientras hablaba con Sara apareció un chico de otra clase en la mía, acompañado de Jose, un chico que sí que pertenece a mi misma clase. El caso es que sucedió lo siguiente:
- ¿Quién es ese infiltrado?-dijo Sara.
- Yo que sé, siempre está entrando aquí en los cambios de clase ¿no?
- Sí, con la excusa de que es amigo de Jose.
Al pasar por la puerta, y Sara y yo nos sentamos frente a ella, Sara dijo entre carcajadas:
- ¡Adiós infiltrado!
- ¿Eh?-dijo él.
- ¡Qué pesado, siempre estás en nuestra clase!-dije yo entre risas.
- Ah, vale ya me voy.
Más tarde volvió a clase, a la hora del descanso, unos cuantos estábamos en clase, y él volvía a estar otra vez con Jose, pero esta vez estaba escribiendo en la pizarra. Y yo, siendo esto muy raro porque nunca tengo mucha confianza en mí misma, pero había decidido cambiar eso, dije en tono gracioso:
- Hola pesado, ¿por qué no gastas las tizas de tu clase?- me miró y empezó a escribir con un lápiz en un papel, luego siguió en la pizarra.
- ¡Ah! ¡Que encima tienes lápiz! Pues gasta el lápiz, ¿no?-dije.
Los demás en clase se me quedaron mirando, y por un momento pensé que más tarde me dirían algo como: "¿te gusta ese chico?", así de inmaduros son.
El chico no me habló, y cuando se fue, Sara y yo le volvimos a decir: "¡adiós pesado!", entre risas.
Espero que nadie se haya llevado una mala impresión. No sería la primera vez que, por hacerme amiga de un chico me fueran preguntando si me gusta, aunque en realidad sí que me atrae un poco...
Mañana os contaré qué pasa y si finalmente me habla ese chico.

Argumento de la historia

Hola chicos me llamo Yaiza, espero que os guste la historia, voy a publicar un capítulo cada día, no serán muy largos para que no os agobiéis, son originales míos y espero que os lo paséis tan bien leyendo como yo me lo paso escribiendo.

La historia se llama Un Chico Misterioso. El argumento es el siguiente:

Una chica llamada Andrea un día ve a un chico entrar en su clase, al final se hace habitual que éste entre en clase sin ser la suya. Un buen día ella y su amiga le ponen el mote de "pesado", empiezan a hablar y Andrea comienza a interesarse por él. De repente, el día que había salido a ver tiendas con sus amigas recibe una llamada, coge el teléfono pero nadie contesta. ¿Quién era? ¿Qué quería? Le envió un mensaje y resultó ser el chico. ¿Quién es realmente ese chico? ¿Qué quiere de Andrea? ¿Cómo consiguió su número de teléfono? Lo sabréis si vais día a día siguiendo su historia.

¡Un beso enorme para mis seguidores!

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